
Una amiga me pide que escriba algo.
-ufff, estoy tan cansada como para ponerme a pensar qué escribo.
Claro, porque si voy a subir algo escrito bajo mi firma, al menos para mí debería resultar medianamente presentable, osea, no podría rayar en tonteras. Humm, EGO ¡!!
Yo que siempre me he considerado tan desprovista de él. Vaya descubrimiento: mi ego está tan presente como en la mayoría.
Y bueno, somos lo que somos.
Como ya lo he dicho – en muchas ocasiones – aprendí a mirar a ambos lados, a sacar lo positivo y lo negativo de cada cosa.
Como el cansancio hoy no da para mucho, me permitiré concluir sólo un par de cosas, miraré una vez no más a cada lado, hemm..
En su parte positiva, concluyo que este mismo EGO que nos acompaña, nos ayuda a s
uperarnos, aunque sea para vanagloriarse –con descaro o no – frente a los otros.
En su lado negativo y en consecuencia de lo mismo, de repente no nos permite hacer más; es decir, nos quedamos “sin hacer” por no querer ser considerados “torpes”, por decirlo de una manera delicada.
En fin, como el cansancio y la tontera, que suele acompañarme – ja – no dan hoy para más y quería darle en el gusto a mi linda amiga, así sin pretensiones de asombro de algún descuidado lector que entre a este blog, mi aporte llegaría hasta acá.
He dicho...
Good night.